martes, 23 de marzo de 2010

DECLARATORIA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DEL MUNDO

Ante los espíritus del cielo y la naturaleza, nuestros primeros padres.
Ante los corazones del cielo y la tierra, nuestras primeras madres.
En ceremonia universal e intercultural...


















Los Pueblos Originarios del Mundo, defensores de la vida y la salud, declaramos:


Desde los Andes milenarios, desde el sitio de Pumapungo, en Tumipamba, Cuenca - Ecuador, lugar sagrado Kañari-Inka de Abya-Yala, reunidos en la II Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos, henchidos por el torrente de nuestra inmensa tradición histórica y libertaria, acudimos orgullosos de nuestra convivencia sana y armoniosa con el hombre y la naturaleza, para decirle al mundo que la actual crisis caracterizada por la explotación, inequidad y discrimen, debe llegar a su fin.

Decirle que nosotros, los pueblos originarios del mundo, hemos decidido mantenernos unidos para hacer frente a las pretensiones hegemónicas y globalizantes que empujan a la desaparición de nuestras culturas originarias, de nuestros conocimientos y saberes ancestrales; que no estamos dispuestos a permitir que continúen contaminando los frutos de la tierra, y que se privaticen el agua, las semillas y los frutos fertilizados por nuestro Sol.
















En momentos en que los responsables de la crisis ensayan nuevas estrategias para ampliar su rentabilidad, cuando es evidente su deseo de apropiarse de nuestra sabiduría milenaria, patentando para su beneficio nuestro patrimonio genético presente en la Madre Tierra; cuando su maquinaria bélica, ha sometido a nuevas y diferentes etapas de invasión, ocupación e incluso exterminio, matando la alegría de los niños y niñas.


















Hoy, juntamos nuestras voces para exigir:


* Se considere la cultura de los pueblos originarios como Patrimonio de la Humanidad.
* Se valoren nuestra ciencia y conocimientos ancestrales como aportes al desarrollo de la mayor parte de disciplinas y tecnologías.
* Que los gobiernos concreten los reconocimientos constitucionales sobre el derecho de los pueblos originarios.
* Que se detenga el uso de agro tóxicos que atentan la vida de los elementos de la naturaleza y del hombre.
* Que se deje de considerar la salud como una mercancía sujeta al libre juego del mercado y que los gobiernos destinen recursos para la salud de los pueblos.
* Que se generen acciones concretas para derrotar la enfermedad de la pobreza en los países del Tercer Mundo.
* Que los gobiernos eliminen de su presupuesto rubros destinados para la guerra.
* Que no se permita en territorios de países pobres la instalación de bases militares, plataformas, radares y chimeneas destinadas a la industria de la muerte o a la agresión de los seres humanos.
* Que se castiguen las prácticas xenófobas y discriminatorias contra los pueblos originarios en el mundo.
* Que se convoque a construir un mundo nuevo, en el que la salud de los pueblos sea la expresión de su alegría, solidaridad y armonía.
* Que se concrete en esta declaratoria, la instauración de este milenio como el de los Pueblos Originarios del Mundo.

A soñar, y multiplicar nuestros sueños de esperanza de que otro mundo es posible.

¡Por el presente, por el futuro: el tiempo ha llegado, las voces de la tierra nos convocan. Y nosotros, por miles y miles hemos retornado!



Tumipamba, 17 de julio de 2005
Apertura de la II Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos
Cuenca, Ecuador.


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